Plenitude contribuye a la protección y mejora del entorno en todas sus plantas renovables mediante estudios y programas de seguimiento ambiental en sus instalaciones, así como fomentando la colaboración con los agentes locales.
Un ejemplo destacado de este compromiso es la campaña de conservación del aguilucho cenizo (Circus pygargus), desarrollada dentro de la Declaración de Impacto Ambiental del Parque Eólico de Cuevas de Velasco, en Torrejoncillo del Rey (Castilla-La Mancha, España). El parque, compuesto por 19 aerogeneradores con una producción superior a 300 MWh al año, ha sido escenario de diversas medidas impulsadas por Plenitude para el seguimiento y la protección de la especie, con especial atención a los nidos y áreas de nidificación.
Gracias a acciones como esta, demuestra que la transición energética puede liderarse sin comprometer la biodiversidad local.
Desde 2022, la compañía, junto con la consultora Biodiversity Node, impulsa campañas anuales de salvamento del aguilucho cenizo, con un de seguimiento sobre 15.698 hectáreas en varios municipios de la provincia de Cuenca.
Esta especie se caracteriza por anidar en el suelo, principalmente en cultivos cerealistas y zonas palustres. Por este motivo, en cada campaña de salvamento se mantiene un contacto estrecho con los propietarios agrícolas de la zona, con el objetivo de aplicar medidas de gestión y prevención desde el inicio de la temporada reproductora.
Los resultados de 2025 confirman el avance: se registró la presencia de 11 ejemplares individuales y tres parejas de aguilucho cenizo, con dos nidos exitosos y al menos siete pollos alcanzaron su primer vuelo. Son datos especialmente relevantes si los comparamos con años anteriores, en los que la depredación, el factor humano y meteorológico, así como la coincidencia con la cosecha agrícola redujeron de forma significativa la productividad de la especie.
Entre las acciones implementadas durante la campaña para maximizar la supervivencia destacan:
Los buenos resultados del programa no serían posibles sin la implicación del sector agrícola. Medidas como retrasar la cosecha, dejar franjas de vegetación sin segar, reducir el uso de herbicidas o mantener barbechos han permitido que los aguiluchos nidifiquen con éxito. El compromiso de los agricultores colaboradores de la Vega del Záncara demuestra que la conservación puede convivir con la producción agrícola sin generar grandes impactos.
En este sentido, además de salvamento, Plenitude impulsa un programa de gestión de 40 hectáreas de cereal con prácticas agroambientales que mejoran el hábitat de nidificación y alimentación de la especie.
Tras varios años de trabajo, Plenitude ha confirmado que estas aves anidan tanto en cultivos de cereal como en vegetación palustre, y que la implementación de medidas de protección en ambos entornos reduce los riesgos asociados a la cosecha y favorece su éxito reproductivo.
Entre 2022 y 2025, las acciones impulsadas por la compañía en la Vega del Záncara han contribuido a mantener parejas reproductoras de aguilucho cenizo, registrándose un total de 21 nidos y contabilizando hasta 36 pollos volados.
La colaboración estrecha entre técnicos, autoridades y agricultores ha permitido que un mayor número de nidos llegue a término y que los pollos completen su ciclo antes de emprender el viaje a África.
La experiencia de Plenitude demuestra que la transición energética y la conservación de la biodiversidad pueden avanzar de la mano. Sus programas de gestión colaborativa logran impactos reales y medibles en especies vulnerables y favorecen un uso del territorio más equilibrado entre actividad humana y naturaleza.
Para conocer la iniciativa en detalle y ver cómo Plenitude ha trabajado sobre el terreno, mira el vídeo en nuestro canal de YouTube.