Trucos y consejos

Cómo ahorrar energía en casa y reducir tu factura de la luz

El ahorro de energía es nuestro hogar depende básicamente de nosotros y de los hábitos que adoptemos en el día a día. Utilizar los electrodomésticos de una manera eficiente o ajustar la potencia eléctrica son solo algunas de las soluciones para reducir la factura de la luz. Se trata de pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos, pero que al cabo del mes nos permitirán ahorrar unos cuantos euros. 

Todas estas acciones para rebajar el consumo eléctrico también resultarán beneficiosas para el medio ambiente, por lo que es otro motivo más para apostar por el ahorro energético. 

Te damos 10 trucos fáciles para que puedas reducir tu consumo en casa y ahorrar en tu factura de la luz. 

10 consejos para ahorrar energía en casa

1. Aísla tu vivienda

Para obtener un consumo energético más eficiente resulta imprescindible localizar y controlar las fugas de calor que pueda haber en ventanas y puertas. También suelen producirse en los conductos de ventilación y junto a los extractores. 

Conseguir un mayor aislamiento es sencillo, no es necesario realizar obras ni reformas. La colocación de burletes en las juntas de las puertas y las ventanas, por ejemplo, es un sistema barato que ayuda a sellar de forma hermética los bordes de la estructura, evitando así las filtraciones del exterior y manteniendo la temperatura. 

2. Desenchufa los aparatos eléctricos que no utilices

Aquellos aparatos eléctricos que no se estén usando deberían desenchufarse. Es el caso, por ejemplo, del ordenador, el televisor o la cafetera. Mientras permanezcan en stand-by siguen consumiendo energía, aunque el dispositivo se encuentre apagado. 

Procura hacer esto antes de acostarte o al salir de casa. Se trata de pequeños gestos que contribuirán a rebajar la factura. 

3. Aprovecha la luz natural

Son muchas las ideas para sacar provecho a la luz natural. El uso de colores claros, tipo pastel, en paredes y suelos, incluso en los de los textiles que decoran la casa, ayudarán a reflejar la luz. Lo mismo ocurre con la colocación de espejos estratégicamente ubicados.

4. Sustituye tus bombillas por opciones más eficientes

Uno de los cambios más sencillos de realizar para ahorrar energía es el cambio de tus bombillas por opciones de bajo consumo. Las bombillas LED te exigirán una cierta inversión inicial, pero en muy poco tiempo rentabilizarás el gasto, ya que consumen un 80% menos que las halógenas para el mismo nivel de iluminación, y presentan una vida útil muy superior.  

5. Disminuye la temperatura de tu calentador

Los fabricantes de calentadores de agua suelen fijar una temperatura media de 60ºC, que en la mayoría de las ocasiones es excesiva. Podemos reducirla a 40ºC para un consumo más eficiente. Es un pequeño cambio que no notaremos a la hora de ducharnos, pero sí en nuestro bolsillo. 

6. Mantén una temperatura adecuada

Los equipos de calefacción y de aire acondicionado nos ayudan a conseguir una vida más cómoda. Recurrimos a ellos rápidamente, ya que establecen una temperatura ajustada a lo que necesitamos en cada instante. 

Lo aconsejable es que en invierno se sitúe entre los 19 y 21ºC, mientras que en verano sería suficiente entre 24 y 26ºC. Con un poco de ropa o una ventilación correcta conseguirás controlar ese grado de más o de menos que te obligará a activar estos equipos y que supondrán un gasto innecesario en tu factura. 

Lee nuestro artículo sobre a qué temperatura poner la caldera, según el modelo que tengas.

7. Procura no cubrir los radiadores

Cualquier elemento que impida la adecuada salida de calor de los radiadores, ya sea ropa húmeda o muebles, conseguirá que no se alcance la temperatura deseada al no permitir una correcta circulación del aire. De ocurrir esto, la tendencia pasa por aumentar la potencia y por tanto la factura. 

Es preciso, además, que se conserven en un buen estado y que se purguen cada vez que hayan estado un largo tiempo sin utilizarse, como puede ser el comienzo del invierno. 

8. Usa los electrodomésticos de manera eficiente

El ahorro energético también se puede conseguir a través de los electrodomésticos. Dándoles un uso correcto conseguiremos un importante descenso del consumo. 

  • En la cocina emplea ollas y sartenes que cuenten con un diámetro ajustado al fuego. Tapa las sartenes y ollas al cocinar para aprovechar mejor el calor y, una vez que la comida esté casi a punto, apaga el fuego y aprovecha el calor residual. 
  • El horno debes evitar abrirlo cada poco para que no se corte la cocción y se escape el calor. Al igual que la cocina, el calor residual del horno nos permitirá seguir cocinando el alimento o mantenerlo caliente. 
  • Procura utilizar la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos, sin necesidad de ponerlos a 60ºC. Con 30 o 40ºC será suficiente si los platos o ropa no presentan una gran suciedad. 
  • El frigorífico y el congelador son los electrodomésticos que más consumen. Procura regular bien su temperatura para que no sea excesivamente baja: entre los 3 y 7ºC para el frigorífico, y -18ºC para el congelador.  

Además, recuerda descongelar el frigorífico cuando la capa de hielo alcance los 3 milímetros de espesor. Esta simple acción puede ayudarte a ahorrar hasta un 30% de energía y reducir notablemente tu factura.  

  • Hoy en día se pueden adquirir electrodomésticos con eficiencia energética y bajo consumo, como pueden se los A+. Por lo que al elegir el electrodoméstico para el hogar, se debe tener muy en cuenta su etiquetado energético. 

Para más consejos sobre cómo utilizar tus electrodomésticos de manera eficiente y qué aparatos son los que más consumen lee nuestro blog.

9. Adapta la potencia de luz a tus necesidades

Una parte de lo que abonas en tu factura de la luz corresponde a la potencia contratada. Se trata de un gasto fijo que irá subiendo a medida que se incremente el número de kW contratados. Trata de ajustarlo al consumo que tengas en el hogar, que dependerá del número de residentes, los metros cuadrados de la vivienda, el número de electrodomésticos que utilices y del momento del día en el que más consumas. 

Hay que tener cierto cuidado a la hora de disminuirlo, ya que es posible que en ocasiones no se llegue a la cantidad necesaria y pueden saltar los plomos. De quedarse corto habrá que volver a subir la potencia y eso presenta un coste. Lo normal es que se escoja entre los 3,45 kW y los 4,6 kW, cuando es una vivienda con uno o dos personas, y entre los 4,6 kW y 8,9 kW cuando el tamaño de la casa es mayor o aumenta el número de habitantes.

Descubre más detalles sobre cuál es la potencia eléctrica recomendada para tu vivienda en nuestro blog.

10. Apuesta por una tarifa de luz más barata o analiza si puedes pagar menos

Contrata una tarifa de luz que se ajuste a tus necesidades. Por ejemplo, con una tarifa de discriminación horaria, tendrás que adaptar tu consumo a las horas valle, que es cuando la luz es más barata. Podrás ahorrar en tu factura de la luz a largo plazo, pero tendrás que adaptarte a los horarios. 

Existen otras tarifas que te ofrecen un precio fijo de la luz durante las 24 horas del día, como la Tarifa Fácil de Plenitude. Una tarifa económica, transparente y que utiliza electricidad 100% limpia.  Contrátala en nuestra web e infórmate sobre sus principales beneficios.

Y si estás interesado en otras tarifas de luz que te ofrezcan mayor flexibilidad y ahorro en tu factura, visita nuestra página web y elije la que mejor se adapte a ti.

¿Por qué es importante ahorrar energía?

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Al hablar de energía no solo nos referimos a electricidad, también hablamos de gas, petróleo, agua, carbón o combustibles fósiles. Reducir nuestro consumo es imprescindible para un futuro sostenible y ganar mayor independencia energética de otros países.  

Estas son las principales razones por las que nos interesa adoptar medidas de ahorro energético en casa.  

1. Ahorro económico

En primer lugar, por una razón económica, ya que implicará una reducción en el coste de tu factura de luz y de gas.  

Al reducir el consumo, disminuye el coste de producción por parte de nuestra compañía eléctrica y las grandes empresas energéticas entran en competición, por lo que nuestro bolsillo lo agradecerá. 

2. Cuidado del medio ambiente

Un menor consumo de energía supondrá una disminución en la huella de carbono y en las emisiones al medio ambiente. Con las decisiones que tomemos en este sentido, estaremos contribuyendo a conseguir un mundo más sostenible, tanto en el presente como para las generaciones futuras, donde el empleo de las energías renovables deberá ganar terreno en detrimento de las fósiles, que resultan más perjudiciales. 

Se estima que anualmente se consume un 20% más de los recursos que se precisan, con una gran sobreexplotación mundial que desencadena en un gran déficit de energía. Todo ello origina un gran deterioro del planeta, poniendo en serio peligro el ecosistema. 

Diversificar tu consumo de energía en diferentes tramos horarios evitará hacer un consumo intensivo en una determinada hora del día y la necesidad de utilizar las energías más costosas y contaminantes, como el gas o el carbón. De esta forma, lograremos cubrir la mayor cantidad de demanda energética mediante energía procedente de fuentes renovables, mucho más respetuosa con el planeta y con un coste menor. 

3. Reducir la dependencia exterior

Gran parte de la energía que llega a nuestros hogares, en concreto el 90%, procede de otros países, especialmente en el caso del gas. Esto provoca una pérdida de competitividad y un desequilibrio en la balanza entre importaciones y exportaciones. La reducción del consumo, junto al empleo de energías renovables, ayuda a rebajar ese vínculo y a conseguir una mayor autonomía desde el punto de vista energético.  

4. Mayor conocimiento del mercado

Todo lo anterior repercute en un mayor conocimiento del mercado por parte de los consumidores, lo que tiene una consecuencia positiva sobre nuestra conciencia energética y nuestra actitud verde. Convertirnos en consumidores informados y conscientes nos proporciona mayor capacidad de decisión en el ámbito energético, a la vez que creamos un mundo mucho más sostenible.  

En Plenitude, queremos ayudarte a reducir tu consumo. Por este motivo, además de darte los mejores consejos de ahorro de energía, te ofrecemos la luz y el gas al mejor precio con nuestras diferentes ofertas y tarifas.  

Si tienes alguna duda, nuestros asesores energéticos estarán encantados en ayudarte a escoger la mejor tarifa para ti. 

Llámanos al 900 26 48 33 o contrata tu tarifa a través de nuestra página web. Solo necesitarás 5 minutos. ¡Así de fácil!  

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