¿Alguna vez te has preguntado cómo es posible convertir el viento en electricidad? Estás a punto de descubrir todos los secretos de este recurso inagotable que ha sido aprovechado en multitud de ocasiones por el ser humano a lo largo de su historia.
Te contamos en qué consiste, cuántos tipos hay, cómo se produce, cuáles son sus ventajas e inconvenientes y cómo puedes beneficiarte de la energía eólica sumándote a la revolución energética por un mundo más limpio y sostenible.
La energía eólica es un tipo de energía renovable que se obtiene a partir del viento. Las corrientes de aire ejercen fuerza sobre las palas de unos aerogeneradores provocando que estas giren y puedan convertirse en electricidad. Este proceso transforma la energía cinética en energía eléctrica.
El viento es un recurso inagotable, por lo que la energía eólica se considera renovable, no contaminante y contribuye a la disminución del uso de combustibles fósiles y nuestro impacto en el medioambiente. Todo esto tiene un gran peso en nuestro compromiso por un futuro más sostenible y un planeta más limpio.
La producción de energía eólica requiere la captación de las corrientes de aire. Esto se consigue a través de aerogeneradores instalados en zonas estratégicas (parques eólicos). Los aerogeneradores son estructuras verticales robustas que sostienen unas palas (comúnmente conocidas como aspas) que se desplazan de forma rotativa cuando son empujadas por la fuerza del viento. Su funcionamiento consta de varias fases:
La energía eólica ofrece numerosos beneficios en diferentes ámbitos. Entre los más importantes destacamos:
A pesar de poseer grandes ventajas, la energía eólica también conlleva algunos aspectos negativos que cabe mencionar:
Existen dos tipos de energía eólica en función de cómo y dónde se genera la electricidad. Por un lado, está la terrestre, también conocida como onshore, y por otro, la energía eólica marina u offshore.
Ambas formas de producción de energía son a través del viento y presentan similitudes y diferencias.
La energía eólica terrestre está mucho más expandida a nivel mundial y consiste en la instalación de aerogeneradores terrestres en zonas rurales o alejadas de la población y que, a su vez, no afecten negativamente a la producción agrícola.
Estos lugares están caracterizados por tener un gran potencial eólico como ciertas zonas costeras o grandes estepas. Esta forma de generar energía ha experimentado un crecimiento considerable en las últimas décadas ya que se presenta como una alternativa no contaminante.
La energía eólica marina tiene el mismo funcionamiento que la terrestre pero con la peculiaridad de aprovechar las fuertes corrientes de aire de alta mar. Para ello, los aerogeneradores se ubican de forma estratégica en plataformas flotantes o de manera fija en el mar, según el requerimiento del lugar.
Su instalación conlleva un diseño y planificación mayor para evitar interferir con el tráfico marítimo o alterar zonas protegidas. Una de las ventajas de la energía eólica marina es que puede aprovechar rachas de viento hasta el doble de fuertes que la terrestre. Sin embargo, como contrapartida, su mantenimiento e instalación son más complicados y mucho más costosos.
Existen múltiples formas de aprovechar la energía cinética del viento para diferentes usos y aplicaciones. Las principales son:
Durante los últimos años, España ha trabajado para elevar la producción de energía renovable. Concretamente, la energía eólica es una de las protagonistas gracias a la instalación de manera progresiva de parques eólicos en todo el territorio nacional. A finales de marzo de 2023, había más de 30 gigavatios (GW) de capacidad eólica instalada, lo que supone alrededor del 22% de la generación total de electricidad en el país².
Además de establecer medidas para promover la energía eólica, el Gobierno de España ha fijado unos objetivos para 2030 que incluyen alcanzar una capacidad de generación eólica terrestre de 50,3 GW, conforme se establece en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y la instalación de unos 3 GW de capacidad de energía eólica marina/offshore (hasta el 40% del objetivo de la Unión Europea para el final de la década)1.
En conclusión, España ha experimentado un notable progreso a través de numerosos proyectos y un aumento constante en la capacidad de generación de energía eólica. Se prevé que este sector continúe su expansión en los próximos años, contribuyendo así a cumplir los objetivos de reducción de emisiones establecidos por la Unión Europea.
Además, la industria eólica en España posee un gran potencial para generar empleo y ofrecer beneficios económicos en las comunidades donde se implementan estos proyectos.
En Plenitude, trabajamos constantemente bajo el compromiso que recae en la generación y difusión de energías renovables. Nuestra apuesta engloba a la energía solar y la eólica que, además de ser respetuosas con el medio ambiente, contribuyen a lograr la independencia energética y reducir nuestras emisiones. Es por ello que producimos energía verde en España con 1,3 GW de capacidad solar y eólica a través de seis parques eólicos y cuatro plantas fotovoltaicas.
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¹ https://www.diariomotor.com/energia-sostenibilidad/espana-alcanza-objetivo-potencia-eolica-2023/
² https://www.grupoforma-t.com/2023/01/05/la-energia-eolica-en-espana-2023-2030/