Como en casa no se está en ningún sitio. Sobre todo, cuando llega el invierno y estás deseando refugiarte del frío exterior en tu hogar cálido y acogedor.
Es el momento de encender la calefacción. Y es probable que te preguntes a qué temperatura poner el termostato para disfrutar de un ambiente agradable sin que se dispare tu factura de la luz o del gas.
Por eso, en este artículo vamos a ahondar en el concepto de temperatura ideal. Te contamos cómo regular la temperatura de tu hogar para llegar a ese equilibrio entre el confort y el ahorro energético. ¡Sigue leyendo y sal de dudas!
La temperatura ideal puede variar según factores como:
Según cifras del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la calefacción supone un 41,4% del consumo energético de tu hogar. Y este consumo aumenta en un 7% por cada grado que subes la temperatura, con el consiguiente incremento en tu factura de la luz o del gas.
Pero la temperatura ideal no es sólo una cuestión de comodidad y eficiencia energética. Las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre vivienda y salud advierten de los efectos nocivos de las bajas temperaturas en espacios interiores.
El aire frío inflama los pulmones e inhibe la circulación. De ahí que se haya constatado un aumento de la presión arterial, síntomas de asma y problemas de salud mental entre las personas que viven en hogares fríos.
Estos son los rangos recomendados para cada estación, que te ayudarán a ahorrar energía en tu hogar.
Según un estudio del IDAE, la temperatura ideal se sitúa entre los 21 y 23 grados centígrados de día y los 15 y 17 grados centígrados de noche para los meses invernales.
Sin embargo, en zonas muy frías, estas cifras pueden subir hasta los 22-24 grados durante el día y los 18-20 grados por la noche.
¿Usas gas natural para la calefacción en invierno? En este artículo, te contamos a qué temperatura poner la caldera para ahorrar.
Cuando la sensación térmica exterior es sofocante, es probable que tengas la tentación de poner el aire acondicionado por debajo de 20 ºC. Sin embargo, los cambios bruscos de temperatura pueden causar shocks térmicos. Por eso, no debería haber más de 12 grados de diferencia entre el exterior e interior.
El IDAE sitúa la temperatura ideal para tu casa en verano entre los 25 y los 26 grados centígrados. Bajarla por debajo de este rango supone un gasto energético importante que afectará a tu factura de la luz.
Para llegar a la temperatura de confort que necesitan los bebés y niños pequeños, tendrás que subir el termostato. Lo recomendable es que la temperatura diurna oscile entre los 22 y 24 ºC y bajar a 18-20 ºC por la noche.
Te traemos tres recomendaciones para mejorar el confort térmico sin abusar de la calefacción.
¿Sabías que cerca del 25% del calor de tu casa se fuga a través de puertas y ventanas?
Si detectas este problema en tu vivienda, cambia tus ventanas por unas de doble acristalamiento. Otra solución sencilla y económica es sellar las puertas y ventanas con burletes o tiras adhesivas.
Mantener las ventanas abiertas demasiado tiempo provoca una gran pérdida de calor. Si creas una corriente cruzada abriendo todas las puertas y ventanas, sólo necesitarás diez minutos para renovar el aire de tu hogar.
Este dispositivo sirve para conseguir una temperatura de confort estable. Una vez alcanzados los grados seleccionados, la calefacción se apaga, evitando un consumo innecesario de energía.
¿Te gustaría aprender a calcular tu consumo eléctrico? En nuestro artículo, te explicamos cómo hacerlo con unos sencillos pasos. Y si estás interesado en comprar un nuevo termostato de calefacción, te contamos todo lo que debes saber en nuestra guía completa.
Entender de dónde procede tu consumo te ayudará a reducir tu factura de la luz. ¡Como lo hará cambiarte a Plenitude! Con nuestra Tarifa Fácil, disfrutarás de un precio fijo y conveniente por kWh las 24 horas. Y aún hay más: tu precio se mantiene estable durante todo el año. Más beneficios por menos y sin permanencia.
Has programado la calefacción a los 21 grados recomendados, pero sigues teniendo frío. ¿A qué se debe? Aquí entra en juego la sensación térmica, es decir, cómo cada persona percibe el frío y el calor. Esta sensación depende en gran medida del porcentaje de humedad relativa que haya en tu hogar.
Según el IDAE, el grado de humedad ideal está entre un 40% y un 50%. Por encima de este rango, tu sensación de frío aumentará en invierno. Y, al contrario, cuando la humedad esté por debajo de 40%, sentirás más calor con la misma temperatura de 21 ºC.
En este caso, se aplica el baremo establecido en el Plan de choque de ahorro y gestión energética en climatización (Real Decreto-ley 14/2022).
En edificios administrativos, locales de uso comercial, de ocio y restauración, así como en estaciones y aeropuertos:
Marcando estos límites se pretende aumentar la eficiencia energética y reducir la dependencia del gas natural.
En Plenitude, somos conscientes de la importancia de sustituir los combustibles fósiles por alternativas sostenibles. Por eso, sólo suministramos electricidad de fuentes 100% renovables. Velamos por el medioambiente… ¡y por tu ahorro!
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Estos pequeños gestos harán de tu vivienda un espacio acogedor, conteniendo al mismo tiempo tu gasto energético.
Pon en práctica estos consejos y disfruta del calor de tu hogar olvidándote de las temperaturas invernales. Tanto de día como de noche. O, si prefieres que te ayudemos con el proceso de contratación, llámanos al número gratuito 900 26 48 33. Es el momento de empezar a consumir energía verde y ahorrar en tu factura de la luz. ¡Te esperamos!